
Antes de conocer a Alejandro M. Gallo, lo oí hablar. Fue en la Semana Negra hace algunos años ya, yo me había sentado entre el público y él participaba en una mesa redonda en la que se hablaba de la manipulación en los medios de comunicación. Yo me había acercado por curiosidad, sabía que se trataba del Jefe de la Policía Local de mi ciudad y ya de por sí, me parecía un poco sorprendente que alguien con esas características, estuviera metido en ese sarao. Cuando lo oí hablar me quedé muy agradablemente sorprendida: hablaba con una extraordinaria seriedad, con una argumentación impecable, y con un discurso, que por lo, vamos a decir progresista, a mí no me pegaba con la idea que yo tenía de un policía, aunque sea un policía con tres títulos universitarios, y más de un Jefe. Yo sabía que había escrito una novela por entonces, pero una veleidad literaria, ya se sabe, la puede tener cualquiera… y encima yo ni siquiera la había leído. Aquella tarde en la carpa de la Semana, fue el descubrimiento de la persona y del autor. Y si no fuera que puedo parecer una pedante de tres al cuarto, a mí me parece que tuvo algo de epifanía…
Naturalmente me leí su novela (Asesinato de un trotskista) y luego las demás que fue sacando (Una mina llamada Infierno, y Caballeros de la muerte), hemos compartido conversaciones y he disfrutado de sus historias, y hemos compartido mesa (mesa con mantel, para comer, y mesa con micrófonos en algún que otro sarao literario) y él sabe que le tengo no sólo un gran cariño; también una profunda admiración. Así que cuando cayó en mis manos su última novela La última fosa. Revolución del 34: caso abierto, pensé que estaría bien hacer un esfuerzo y a pesar de todo lo que me pasa, leer, aunque fuera a poquitos…
No voy a decir que se trata de una novela milagrosa, pero casi, porque la he leído casi sin sentir. También es cierto que si mis circunstancias (las puñeteras dificultades de concentración para leer, que es uno de los bonitos efectos del SFC) fueran otras, lo habría devorado en una tarde, porque me gusta el género, porque me interesa la época y porque, encima, los escenarios me son tan próximos como que la cuenca de la que se habla con sus pueblos y su Valle Negro forman parte del paisaje de mi infancia. Aun así, con las dificultades que condicionan mi ritmo actual, La última fosa ha sido casi un récord…
Sé que recomendar un libro es una faena, porque todo depende de quién sea el lector y cada uno tiene sus propios procesos de enamoramiento con los libros, y su momento, y todo lo demás. Así que yo recomiendo leer esta novela si te gustan las novelas policiacas bien escritas, si te gustan los personajes completos, redondos, si te apasiona el proceso de investigación de un crimen y crees que lo del CSI tiene mucho de ciencia ficción, si quieres saber más acerca de la revolución del 34, y si te interesa conocer qué cosas ocurrieron en Asturias en esos años y qué consecuencias tuvieron. Vamos, si quieres una buena novela, bien trabada, con un ritmo perfecto, con unos personajes muy bien construidos, con una atmósfera que envuelve, te la recomiendo. De verdad.
En La última fosa nos encontramos con un inspector de policía que ya había aparecido en Una mina llamada infierno, que tiene un pasado de boxeador y de juventud complicada, Ramalho da Costa, convaleciente tras el disparo que había recibido en su novela anterior, que recibe la noticia del asesinato de una joven amiga de su familia en Asturias, lo que lo lleva a volver a los escenarios de su infancia. En ese viaje de regreso lo acompaña el Coronel, un estupendo personaje, todo un hallazgo narrativo, que tiene su propia búsqueda, su propia investigación, porque en el Valle Negro ha aparecido en una fosa con los restos de doce fusilados el cadáver de una chica que había desaparecido en la Revolución del 34. De ese modo, tenemos dos historias, la investigación de un crimen actual se cruza con la de otro cometido setenta años atrás, y una tercera que tiene que ver con el reencuentro de Ramalho da Costa con su propio pasado, con sus propios demonios.
No, no voy a contar nada más, porque no hay cosa que más me fastidie que me digan que el mayordomo es el asesino, así que sólo me queda recomendarla y que la disfruteis. Sin más.

(Aquí el autor, en uno de esos saraos en los que tanto hemos hablado y hasta reído…)

Puedes estar segura de que a mí me gusta que recomiendes lecturas. Y si es novela negra, pues mucho más. Esta va a caer. Aunque quizá empiece por el principio. Si no las encuentro, ya te las pido.
Y no te quejes tanto de falta de concentración y eso, que últimamente lees más rápido que yo.
Un enorme beso.
Me gustan las novelas negras que están escritas con calidad, con sentimientos, con reflejos psicológicos y sociales, o sea, cuando se trata de buenas novelas, de las que hace P.D.James, Hening Mankell o, seguramente, el amigo tuyo al que nos recomiendas.
Lo malo de todas estas recomendaciones que nos hacemos es que no da el tiempo para mucho, que se te acumula el trabajo y el día no da de sí. Aunque dispongas de más horas que en otras circunstancias.
Vas a una librería, te pones a mirar novedades y clásicos y te llevas las manos a la cabeza. Cuántas cosas me gustaría leer, cuántos libros llevarme. Yo lo he hecho esta tarde y, al final, he salido huyendo porque me acordaba del montón que tengo en casa esperándome.
Confío en que esa sonrisa de la foto perdure y se repita en montones de ocasiones.
Un beso
Me apunto la recomendación, por lo que has contado tiene todos los ingredientes necesarios para una buena novela negra. A mi también me ha sorprendido que el Jefe de la Policia Local de tu ciudad sea escritor. Si te digo que yo vivo en Coslada y que en estos días salimos en todas las noticias y en toda la prensa, “gracias” al Jefe de la Policia Local, pues fijate que diferencia. Dice la prensa que van a hacer una miniserie basada en la historia de corrupción y hasta han versionado el Chiky-Chiky, adapatando la letra al tema. ¡ Vamos pa mear y no echar gota! Y es que el sheriff lleva al menos 20 años de Jefe de la Policia Local. Yo iba a hacer un post sobre el tema, pero no lo hice porque no me apetece que todo el mundo que lo lea sepa donde vivo. Bueno, en fin, después de esta parrafada, lo dicho que me apunto el titulo y el autor. Besosss
He leído parte de la obra de este autor, así que me apunto también a esta. Gracias por la difusión.
Querida Bruja,por leer lo que tú dices
salgo a encargarlo,besos de mi campo
y cielocampo…!
Hola,
Anímate a seguir la historia. Tod@s te estamos esperando.
Besos.
Si eres tú, estás muy risueña. Es bonito ver fotos que te traen buenos recuerdos. Cuanto al escritor realmente tiene un aire de misterio, no es un género que me atraiga pero siempre se agradece conocer un poco más a autores.
Un abrazo
Hola Brujaroja:
Yo ya había leído alguna referencia sobre el autor, en una revista de asociación de guardias civiles, concretamente a su novela anterior, Los caballeros de la muerte.
Te agradecería que me dijeras cual es la editorial, para ver si localizo la novela de marras sin necesidad de encargarla. A veces si llevas todos los datos, dan con ella antes.
Por cierto, ¿es usted, esa señora guapetona de la foto? A ver si entre sus virtudes hemos de añadir otra: belleza.
Besos
Hola Laura:
Hoy aterricé en tu espacio. Ni siquiera sabía que existía, pero vi tu nombre en el de una chica iconoclasta que conozco y no lo dudé.
He pasado la tarde ganando el tiempo en el ordenador del trabajo leyendo entradas antiguas.
Me gusta leer lo que escribes como me gustaba asistir a esos encuentros mensuales con la lectura. Esa aula ya no es lo que era.
Encima descubro que también has sucumbido a la magia de Lost. Envidio esos capítulos sin ver, yo me he convertido en un auténtico yonqui de la serie. Leo spoilers aunque me arrepiento al momento, entro en la página de lostzilla a debatir con otros chiflados como yo…
La última fosa está en mi mesita esperando, pero ya le queda poco, sólo tiene por delante unas pocas páginas de La elegancia del erizo.
Muchos besos y abrazos para todos.
A ver. Desde Plinio, el de Tomelloso, no he vuelto tener noticias de un policía local de las características del que describes. Es todo un lujo lo que pasa en tu ciudad. Compara con Coslada.
Me permito aconsejarte una novela de Carlo Lucarelli: Almost blue. Si lees mucho, es probable que ya la conozcas. A mí me encantó. Aunque ya sabes que la literatura es tan subjetiva como el cine.
Un beso,
Memoria: En ti pensaba a la hora de escribir el post. Creo que te gustará, te gustarán todas, pero especialmente las dos últimas. Mira a ver si los encuentras y si no, ya vemos el modo de hacértelos llegar.
Cecilia: Sí, es lo que hablamos tantas veces: Tantos libros para leer, tantos, y tan poco tiempo… Por lo que sé de ti, por lo que intuyo, creo que Alejandro te gustará, porque es un escritor muy comprometido, y sus historias toman partido por los castigados por la historia. Y la sonrisa ahí sigue. No perderla, malgré tout, es la empresa a la que con más empeño me dedico.
Susana: ya lo siento ya, lo de Coslada. Estos días son de no creer lo que se está viendo….El Jefe de Policía de aquí es un lujo porque es escritor y porque es fantástico en lo suyo.
Pedro, Mía: Seguro que os gusta. Besos
Nosotras mismas: Supongo que os referís a que siga contando de qué va La última fosa… pero es que la gente que la quiere leer, se me puede cabrear. Pero os animo a leerla, especialmente si os gusta la buena novela negra.
Y mil gracias por todo…
Sonia: Sí, estoy risueña, y sí, tiene un cierto aire de misterio, muy apropiado. Un gran tipo, Alejandro, de verdad.
Anab: La editorial en la que está publicada es Laria. Y te confesaré un secreto, así entre tú y yo: Soy MUCHO más guapa de lo que sale en la foto. Pero ssssshhh…
Rafa: Qué pedazo sorpresa… Me alegro mucho de verte por aquí. Yo dejé de entrar a Lostzilla por la cosa de los spoilers… porque la tentación era muy grande. Y ya me he dado una vueltecita por tu blog que añadiré a bloglines pero ya…
Codorniú: Conozco a Carlo Lucarelli, bueno, conocerlo es mucho decir, hablé con él un par de veces, pero me parece un tipo de muy recomendable lectura…
Y sí, de verdad que tener a Alejandro M. Gallo es un auténtico lujo…
(De todas formas Ramalho da Costa NO es policía local, como era Plinio)