Hay motivos para tener el corazón frío. No voy a decir lo que pienso de los valientes patriotas que pegan tiros en la nuca, porque producen arcadas. Ni de otras cosas que van dejando un rastro de hielo en las venas. Pero no puedo evitar hablar de Joan Baptista Humet. No lo hice el día que supe de su muerte, pero hoy leí en algún periódico que en el acto de despedida en el tanatorio todos sus amigos terminaron cantando “Hay que vivir”, y eso, mira tú por dónde, sí que me removió mucho más de lo que creía que podía removerme la muerte de un tipo del que yo creo que he escuchado todos sus discos, al menos los publicados en castellano. Alguien de quien por esos azares de la vida, descubrí hace unos meses que había publicado un disco, “Sólo bajé a comprar tabaco”, desconocido para mí, en el año 2004.
No me gustan las necrológicas. Me molesta la cosa esa de la loa fúnebre. Pero con lo mismo, también me resulta extraño, y triste, y hasta angustioso, que apenas nadie se acuerde de él, que su muerte haya pasado bastante desapercibida. La memoria, de nuevo, tan frágil.
Me quedo con una frase que dijo su hermano. Según él, toda la vida de Joan Baptista (cómo nos gustaban sus ojos verdes cuando éramos adolescentes) había sido “una aproximación al absoluto”.
Y me quedo, aunque no es la única y hay muchas canciones que merecen la pena, con Clara…

Clara me ha conmovido siempre. También me conmovía esa mujer que bajaba por Layetana buscando a su marido, detenido en una comisaría franquista.
Hay que vivir, le cantaron sus amigos y él lo suscribiría aunque haya perdido esta guerra contra su propia naturaleza.
Hace tiempo que no pasaba por aquí, pero una vez más coincido con tus sentimientos e impresiones.
Oyendo Clara dan ganas de llorar por la chica de la canción y por el cantante.
Ojalá te vayan bien las cosas, bruja
Si te sirve de consuelo, cuando vimos la noticia en casa, sí se sintió. Y yo, aunque sabes que no es de mi generación, conozco algunas de sus canciones. Inevitablemente, una de ellas es ésta a la que tú nos invitas a asomarnos hoy.
Tienes razón, la memoria está atravesando sus tiempos más delicados.
Un beso cargado de enrome agradecimiento por ser esa amiga de carne y hueso (y no de ficción) que me escribe postales de las de papel.
Permíteme pecar de insensible, pero yo hoy siento el corazón calentito, porque me llegó un soplo de hermosura desde Gijón, en forma de postal.
Besos, no te aflijas, que nos has regalado felicidad al menos a cuatro personas hoy, cinco contando con Laura.
Besos
Comparto amiga
y el corazón se enfría
lenta muy lentamente!
♥♥♥besos♥♥♥
mira, que no puedo. que quiero escribir un comentario coherente. y si no es coherente, al menos que tenga sentido gramatical. y no me sale. creo que es por la emoción. ¡¡¡¡¡¡¡¡me ha llegado tu postal!!!!!!!!!!!!!!!!!
GRACIAS!
Me uno al coro de insensibles ( no tanto, que la muerte de un hombre de 58 años siempre afecta) que están MEGACONTENTOS por la llegada del cristma( o como leche se escriba) más bonito del mundo mundial….con mediterráeo pol medio y todo, a mí también me ha llegado hoy y viva la alegría…
un abrazo
Laura, es verdad, realmente estoy sorprendido, harto sé que los medios no nos presentan más que de la misa la mitad, aun ni eso, en cuanto a las noticias que acontecen con importancia en el mundo y que nos sesgan, bajo patrones interesados (manipulación subliminal), lo que pueda torcer la opinión de una ya amuermada sociedad, en contra de ciertos intereses.
Oigo mucho la radio, “zapeo constantemente”. La TV para mí es un aparato de adorno que coge polvo, y que su utilización es un peligro para el desarrollo neuronal y crecimiento personal. Creete que sólamente me he enterado de la muerte de Humet por tu blog en el que de vez en cuando visito, a partir de ello, lógicamente me he puesto a husmear por la red. Sorprendente, ¿no?…espero lo tuyo vaya mejor, y que la vuelta al trabajo haya sido para bien…Un besote
Arzandowell, (calimosho o como quieras, ya sabes)
Al
Cuando escuché la noticia (soy más bien de radio) también regresé a sus canciones y a aquellos años en los que sentía con su voz.
Hya que vivir me parece un buen epílogo.
Y tú de frío en el corazón nada que te rodean muchas cálidas luces y sentidos abrazos.
un beso
Reconozco no haber podido conocer bien a Humet, pero las canciones que suenan estos días por Blogs y radio me gustan mucho, tiernas, románticas, tristes y reales al mismo tiempo…
Encantada, no sabes cuanto, de conocerte “en persona” GUAPÍSIMA Bruji!
shhhhhh!
Besos, muchos, mi complíce…
No sabía de esa muerte, cada vez sé menos de nada. Pero a mí también me gustó mucho.