Tenía previsto escribir sobre algunas cosas que llevan bastantes días quedando en el tintero (por razones misteriosas, esta “vuelta” al blog me está planteando la sorpresa de que hay muchos asuntos acerca de los cuales me apetece despotricar, o reflexionar, o directamente llorar a gritos…), pero hoy sólo quiero mencionar una serie que empecé a ver anoche, más que nada porque hoy mismo hay una nueva oportunidad de ver el primer capítulo y me apetece recomendarlo.
Creo que ya he dicho más de una vez que soy una consumidora,- no voy a decir desatada, porque no es cierto- de series de televisión. El gran problema de muchas de ellas es que después de un arranque brillante, o bien los guionistas se hacen un lío y no saben cómo resolver tramas de un modo creíble, o bien los productores se dejan llevar por la avaricia y condicionan la ampliación desesperante y cada vez más absurda de la trama y dejan a los espectadores medio tontos. A mí me pasó con Prison Break, que tras una primera temporada interesante y que tendría que haber concluido justo ahí, se prolongó de un modo tan innecesario como irritante. No sé si van por la tercera, o por la cuarta. O puede que más, no lo sé: yo me desenganché hacia la mitad de la segunda. No es el único caso. En general la prolongación suele ser una forma agónica de seguir explotando una idea que a veces incluso fue brillante. Sí, claro hay excepciones por supuesto, y Perdidos se lleva la palma, aunque no sea la única.
Digo todo esto, porque, de entrada, aunque los comienzos resultan prometedores, muchas veces decepcionan. (Ay, qué curioso, qué bonita metáfora de lo que nos ocurre con algunas personas, tan prometedoras que parecían y tan en nada que se quedaron…). Me pasó con Kings, cuyos primeros capítulos me parecieron, como mínimo, curiosos. Eso de los paralelismos con la historia bíblica de David y Goliat, y todo lo demás en una ciudad imaginaria con toques tan orwellianos como de extraña parodia de los cuentos de princesas… Prometía, sí, pero este domingo apagué la tele a la mitad del capítulo.
Todo este prólogo para decir que ayer vi en AXN el primer capítulo de la serie FlashForward y, así de entrada, me encantó. Vale, que es una primera impresión y que no quiero yo que luego alguien me recuerde que anda, con las maravillas que conté y en qué pestiño se ha convertido… La serie, que seguro que muchos habéis visto (no tanto como otras, porque curiosamente, la opción de bajarse la versión original reduce las posibilidades: el estreno en España sólo lleva dos semanas de retraso con respecto al estreno en Estados Unidos) está basada, aunque parece que las diferencias son bastante notables, en la novela del mismo título de Robert J. Sawyer. Por lo que sé, y esto me da buen rollo, la primera temporada, que son trece capítulos, tiene un argumento cerrado, lo cual es de agradecer, lo que no garantiza que llevados por el previsible éxito, terminen con una temporada tras otra (¿alguien recuerda que la primera temporada de V, allá en los perdidos y remotos ochenta, incluso nos pareció novedosa, para convertirse temporada tras temporada, en una risa ?), construyendo artificiales, recurrentes y aburridas tramas.
La serie parte de una de esas hipótesis fantásticas que a la manera de las de Rodari, puede dar para muchas otras cosas: conversaciones de sobremesa, escrituras diversas, reflexiones varias. Un día normal y corriente, toda, es decir TODA, la población mundial, se desvanece durante dos minutos y pico. Todos a la vez. Lo curioso del asunto, aparte del caos que eso provoca (sólo imaginarlo ya resulta francamente sugerente), es que todos han tenido una proyección de su futuro, una visión de sí mismos justamente seis meses después. Naturalmente hay un tipo que es un policía del FBI, que interpreta Joseph Fiennes y que se encargará de la investigación de lo que ha podido causar ese fenómeno y demás, y naturalmente hay tramas de relaciones personales, y bueno, que no cuento nada más.
Si estáis interesados, esta noche Cuatro emite el primer capítulo, a las diez y pico de la noche. A mí me apetece recomendarla, tanto, que es posible que vuelva a ver el capítulo que ya vi ayer, y seguramente volveré a considerar las posibilidades literarias (y hasta personales) que suscita… ¿Y si pudieras ver durante un par de minutos cómo será tu vida dentro de seis meses? ¿Seguirías padeciendo por la inseguridad laboral que ahora te agobia, seguirías sufriendo por el/la imbécil que partió tu corazón, aprovecharías la oportunidad de hacer algo por alguien que no va a estar, te tranquilizaría saber que vas a reencontrar según qué cosas, fliparías por alguna de las cosas -maravillosas- que pueden aguardarte, soportarías tu propia visión, te asustaría no ser capaz de cambiar determinadas cosas por la inexorabilidad del asunto, pensarías que puedes modificar el futuro?
No me digáis que no resulta, por lo menos, sugerente.
(Por cierto: He hecho una búsqueda por Google para poner algunos hipervínculos, y he descubierto que en muchos sitios la comparan con Perdidos, hablan de ella como su sucesora, como generadora del mismo nivel de adrenalina… No sé, yo no me atrevo a decir tanto, pero vete tú a saber…)

Prime!
Sólo una cosa: ¿apagaste la tele a la mitad del último capítulo de Kings?
Qué pésima noticia… con lo ilusionada que estaba yo…
Te haré caso. La veré.
Pues estábamos hablando en casa de la posibilidad de verla esta noche ya que a mí ya me la habían recomendado (vía descarga de la versión original por internet, claro).
Ahora, la veremos con más razón, que se nos han acabado los episodios de Perdidos y no sabemos qué hacer.
Saludos
Me apunto la sugerencia. Una vez tragada la píldora inverosímil tiene buena pinta.
Pues yo también me animaré, a ver qué tal. La verdad es que yo también me engancho algunas veces a las series,pero me suele ocurrir que lo hago cuando ya han pasado varios capítulos o cuando la están reponiendo…así que las veo de forma muy rara…El tema desde luego es inquietante,claro,ahora depende de cómo lo desarrollen.
Ah,por cierto,aporto el fragmento de Entre visillos que alguien no encontraba:
Se oyó un chirrido cercano y luego las tres campanadas de menos cuarto en el reloj de la catedral. Julia tenía los ojos fijos en la baca del coche de línea atestada de bultos y cestas.
– Si pudiera venir por lo menos un día o dos ahora por las ferias…Hablando es otra cosa. De cartas se harta una,cuando te contesta a una de enfadada,ya ni te acuerdas de por qué era el enfado,porque a lo mejor ya has recibido otra suya y estás contenta. Te aburres de escribir,te aseguro…
(Edición de Destino,1997,pág.19)
Un saludo: Aurora Boreal
Puf, tiene buena pinta. Digo “puf” porque no sé si encaja en mi vida entre Los Soprano, Roma, Cómo conocí a vuestra madre y, en enero la sexta temporada de Perdidos. Qué estresante es la vida moderna.
Pero ya me muero de ganas por verla!
Besos
Cumplida la promesa, primera impresión: buen planteamiento (el desvanecimiento universal y las visiones cruzadas del futuro) pero latente sospecha de que estamos ante otra suerte de serie sobre la conspiranoia que, al parecer, tanto atrae. Le daré alguna semana más antes de decidir… En todo caso, sigo sintiendo más cerca las series con marchamo de toda la vida: Sin rastro, The wire… Seres humanos y miserias y grandezas humanas.
Apedreadme, pero a mi no acabó de … (iba a decir una burrada que se suelta por estos lares, pero lo cambiaré)… gustar. Pero creo que es porque no soporto a Joseph Finnes, y mira que su hermano me gusta (casi siempre), pero los gestos de este hombre me ponen enferma. De todas formas y hasta que recupere a Dr House los martes por la noche, creo que no me quedará otra opción televisiva que esta.
Que sí, bruji, que la premisa es espléndida, grande, grande, grande, pero creo que trataré de hacerme con el libro.
Besos
Querida amiga: me pillas a contramano, tú regresas y yo dudo en seguir.
He leído tu entrada. Tus comentarios en mi blog.
Sigues siendo buena trenzando letras, ¿recuerdas las colas de caballo?
Espero que aún caminemos un rato juntos.
Un beso.
Hombre…pues como que me apetece engancharme a alguna serie de tele…me he perdido el primer capítulo( pero está san emule y san youtuf)…pero me apetece..
lo que no me mola nada es la posibilidad de ver cachitos de futuro próximo, sinceramente, me acojona…prefiero quedarme en la inopia.
un abrazo
Me perdí el estreno pero hoy repiten el capítulo y espero poder verlo. No me gusta coger las series empezadas.
El tema es muy sugerente pero creo que a mí no me gustaría poder ver el futuro, soy un poco cagainas, ¿y si resulta que lo que me espera es malo y me paso los meses de entremedias sufriendo porque la cosa no tiene remedio posible?
Un abrazo.
Conseguí ver el primer capítulo ayer. La cosa promete, da para estar filosofando un buen rato.
Esperemos que los siguientes capítulos estén a la altura.
Un saludo.
Lo digo con la boca pequeña. Con Flash Forward voy por el cuarto capítulo y siento curiosidad por saber hacia dónde va la historia. Algunas cosas me rechinan pero he de admitir que el gancho inicial me suscita un morbo especial. Con la que gozo una vez tras otra es con Mad Men. Acabo de iniciar la tercera temporada y oh dios, no quiero que acabe nunca.
Contradicción de un ser humano: en FF quiero saber el final y con MM no habrá, quiero final.