… constato una vez más que mi obstinación no es de este mundo.
Va a ser que las certezas tampoco lo son.
Y por eso.
(Ya lo sé. Estoy críptica. Lujos que una se permite porque este blog se ha convertido en el territorio de la clandestinidad)
Advertisement


Es de este mundo.
Sé clandestina. Es bueno.
Besos.
Las brujas tampoco lo son, lo cual tiene lógica con tu obstinación. La gente no cree en brujas pero que en Gijón las hay, las hay.