No lo sabemos. No sabemos por qué ocurren las cosas, aunque las madres (yo intento no actuar así, lo juro) suelen saber siempre con antelación que va a ocurrir. Vamos, que las madres es bien sabido que son (yo no, yo intento no serlo, de verdad) profetas a tiempo completo y por eso una de las frases más pronunciadas (allá se va con “abrígate, que vas a coger frío” y “no pises que he fregado”) es “Eso ya lo sabía yo”. Sí, las madres siempre lo saben antes. Lo que creo que sí que no saben/sabemos, es por qué.
Esta mañana hablaba con Toté, que también es madre , (aunque tiene la sabia teoría de que a las madres, en cuanto los hijos tienen más de veinte años deberían amordazarnos como mínimo. Bueno, ella es más drástica , ella habla directamente de ahogamiento) y que yo no sé si sabe que las cosas van a ocurrir, pero se pregunta el por qué, lo cual dice mucho de su cabeza. Hablaba con Toté, digo de por qué suceden las cosas, de si lo que me está pasando responde a algún “designio”. Bueno, la palabra designio no la hemos pronunciado. Es más, ella se lamentaba de que seamos tan “ateorras”, que no podamos creer que hay un plan, que las cosas suceden por algo…
Hace un par de años, cuando me preguntaban qué regalo quería para mi cumpleaños,o por navidad, o lo que fuera siempre decía lo mismo: Lo único que quiero no me lo puede dar nadie, lo único que quiero de verdad es tiempo. Lo sabe mi familia, y lo saben mis amigos, que suspiraba por tener tiempo. Yo creo que lo deseé tanto, tanto, que se cumplió. A su manera, claro, que el destino (ese guionista tan patoso, o tan malvado que escribe los renglones de la existencia) o lo que sea, cumplió mi deseo, con daños colaterales, eso sí, pero tiempo sí que me dio… Ya se sabe que hay que tener cuidado con lo que se desea…
No sé por qué pasan las cosas, pero hoy hablando con Toté, tuve la sospecha de que empiezo a atisbarlo. A pesar de los pesares, siempre he tratado de no enfadarme demasiado con mi dichoso síndrome de fatiga crónica, que me tiene como me tiene. Pero empiezo a entender que las cosas tenían que ser así, o que no es gratuito que esto sea así. Que aunque no se trate de una caída del caballo en plan Damasco, sí es cierto que esto ocurre por algo y que es para algo.
Y no, no me estoy poniendo enigmática, nada de eso. Hablo de una cierta “iluminación” (no en el sentido budista, claro, qué más quisiera yo…), que tiene que ver con el hecho de entender, de ver las ventanas, de notar que las cosas que ocurren, las personas, las conversaciones, los correos, los gestos, incluso hasta los sueños que se me cuelan por las noches, todo, me ayuda a entender.
Y , arggghh. Qué rabia me da, porque todo esto queda tan new age, tan libritodeautoayuda, que es como si me hubiera vuelto tonta definitivamente.
Pero… ¿será verdad? ¿será verdad que las cosas pasan por algo? ¿por qué parece a veces que todo se empeña en abocarnos en alguna dirección? ¿está todo ahí, y tienen que ocurrirnos determinadas cosas para que seamos capaces de verlo? ¿por qué a veces somos tan cenutrios que nos empeñamos en no enterarnos de que la magia existe? ¿O no es así?
Para ser viernes por la tarde, me temo que hay demasiadas preguntas… Mejor la música. Va una canción que a mí personalmente, como la escuche, ya no me abandona en todo el día. Con todos ustedes, Calamaro’s Brothers…


Yo creo que todo ocurre por alguna razón. Al menos en mi caso siempre ha sido así, hasta los hechos más (digamos) dramáticos que me han ocurrido han provocado finalmente situaciones que me han hecho mucho bien de una u otra manera. Yo me dejo llevar bastante por mis “hadas del bosque” (así las llamo yo, porque intuyo que debe de haber más de una…) y hasta ahora me va de cine. De hecho desde que he dejado de intentar escribir el guión de mi vida, me va mucho mejor. Para mí la Realidad, con mayúsculas, es la mejor guionista. Sin duda y a pesar de todo.
Besos,
Lula.
p.d. Mi vida está repleta de casualidades, tantas y tan oportunas que no supe cuál contar en el post anterior.
Qué gracioso, me ha salido un smiling sin pretenderlo. Menos mal que es muy apropiado con el texto.
Más besos.
No te digo yo?? Tanta casualidad o coincidencia me empieza a dar miedo….
No sé si las cosas pasan por algún fin que no alcanzamos a ver a priori, si toda nuestra vida está escrita por antelación… o si simplemente El Secreto tiene algo de verdad…
Pero me encuentro en la misma tesitura que tu, de viernes noche y mil preguntas sin respuesta, aunque con la sensación de que la luz está a punto de iluminarnos!
Besos
A estas horas, recién terminado de ver el último capítulo de Lost (versión americana, con subtítulos), mi confusión mental es absoluta. ¿Todo tiene un motivo, todo lo que ocurre?
¿Incide en la vida más la casualidad que la causalidad?
No lo sé. Pero mañana volveré a pensarlo.
Buenas noches
Qué casualidad, me encanta Calamaro! La fotito que hay en la guitarra de Javier es de Osvaldo Pugliese, un fallecido músico de tango que además de ser uno de los mejores de todos los tiempos es un talismán para todos los músicos argentinos. Y así, ante de salir a escena, todos los artistas dicen siempre la palabra “pugliese” y se protegen de los malos augurios…
Marcelo
PD: Ya está el cap. IV con clave personal incluida
Mi madre fue así, mi mujer -que es madre por triplicado- también.
Y mi hija que lo es por partida doble no se queda en menos.
Pero las tres se equivocan más veces de las que aciertan aunque se creen que tienen la razón cuando aciertan una vez tras quinientos fallos.
Quiero decir que las cosas suceden.
Y que cuando queremos encontrar la razón por qué suceden nos tenemos que limitar a su origen y no a su destino.
Es que yo soy tirando a escéptico y se me nota mucho.
Besos
Bueno,siempre he dicho que es difícil pasar después de ybris,y hoy más,para mi…
Lo ha dicho tan…como me hubiese gustado decirlo yo!
Donde le llevo vaga ventaja es en que soy madre y analista…
De mis cuatro maternidades,mucho he errado,pero los aciertos los he llevado casi en secreto…
De todas formas podemos contribuir pero en gran parte los hijos se hacen como tenían que ser…
Bien sé yo lo que he luchado para que nunca tal y otra circunstancia no se diera así…no obstante,ha sido como yo no creía….ni deseaba…
Es muy bueno liberar nuestra conciencia maternal diciendo que a sabiendas,todo lo hemos hecho,por lo mejor,y que a pesar de ello,surgen fallos…
Ah las madres….con todo el amor que damos y todo lo que nos escapa….
♥♥♥besos♥♥♥
Yo que me estrené como madre no hace tanto (un año y medio), creo que me estoy encarnando en la mia propia, y veo cosas que van a suceder y de hecho suceden (caídas, mordiscos, trifulcas…), ahora que también creo que sucede porque percibo las cosas de otra manera, que como lo hacía antes de estrenarme.
Te encuentro muy “casualística” (si es que las cosas ocurren), aunque personalmente no creo que tu enfermedad tenga que ver con el tiempo que pediste, porque nunca, nunca podemos conseguir tiempo, el que tenemos está tasado, lo que hagamos con él es otra cosa. Por cierto, si escribes y mantienes esta actividad con fatiga crónica, no te quiero imaginar en activo… tenías que ser un auténtico terremoto.
Besos gordísimos un sábado por la mañana.
PD. Me llegó tu correo, y ya te envié otro. Por cierto, achocucha, es una contracción castúa de muchacho escucha. Otra vez besos.
Yo no me he preguntado jamás por qué pasan las cosas, (tendré que hacermelo mirar). En cambio siempre me pregunto qué está pasando. El por qué da igual. Pero el qué me tiene comida la cabeza. Y mi qué va ya para 18 años. Y cada vez que voy a decir: ya lo decía yo, tengo que morderme la lengua. Eso sí, me sirve para no angustiarme tanto. Y te aseguro que por circunstancias, que no casualidades, me he pasado la mitad de esos 18 años angustiada.
Un beso
He vuelto a pensarlo pero sigo sin respuesta clara. No sé si somos nosotros los que propiciamos la suerte o la mala suerte que nos toca.
A veces sí lo somos, hacemos tonterías y metemos la pata y nos ganamos un buen fracaso. Otra veces, luchamos por un objetivo y lo conseguimos. Pero hay otras numerosas veces que no se cumple la norma y, aunque tiramos por un camino que creemos correcto y ponemos empeño en llegar al final, nos damos de bruces con el fracaso, la enfermedad, la tristeza.
Si todo depende de nosotros, como dicen determinados gurus de la autoayuda y la psicología, ¿por qué no se nos enseña desde pequeños a controlar la mente, los impulsos, las células nocivas de nuestro cuerpo…?
Pues si que existe la magia!
Pues hoy sólo hablamos de eso con las amigas y vine a poner el post del debate tan bueno que se montó! Y ahora vengo de casualidad a tu blog después que te vi en el de Metis y pensé: Qué será de su vida? Y Zas!!! veo que hablas en conjunto de lo que estuvimos hoy hablando toda la tarde. Es que sí que existe.
Mil besos
Las madres no son magas-adivinas. Intuyen porque tienen experiencia y amor, y temen lo que pueda pasar a los suyos. Es una especie de anticipación que cuando funciona funciona.
¿Por qué pasan las cosas? Es una pregunta importante. Lo primero que hay que saber, antes de responder, es que significa “cosas”. En general todo tiene su causa. Creer en la casualidad es algo mágico, como si el mundo y la vida dependiera de fuerzas irracionales y desconocidas.
Es una pregunta importante. Por eso, y en todas las culturas, un grupo no muy numeroso de personas se ha preocupado de encontrar respuestas. Así nació la ciencia, la filosofía y la religión. El resto del personal prefirió, y prefiere, aceptar las cosas tal como las encuentró.
Gracias por la canción ¿Porqué una canción, y porqué esta canción?
Si las cosas no tuvieran un plan, el mundo habría explotado hace rato. Claro que eso no significa que podamos destruirlo indiscriminadamente.
Todo tiene un por qué, aunque el universo no lo comparta con nosotros.
Ah: estoy perdidamente enamorada de Javier Calamaro.
¿Por qué? El universo lo sabrá.
🙂
Gilda, Javier es lindo, pero Andrés es inteligente!
yo soy madre, medio brujilda en todo sentido y sí, no creo en el azar.
Hola!
Muy interesante tu post.
Creo que las cosas ocurren porque tenían que ocurrir, al margen de nuestros deseos…
Sí bien es cierto, que según cómo actúemos, podremos aúnar esfuerzos para conseguir que esos deseos tengan más visos de poder cumplirse.
Soy partidaria, de cuando algo se nos escape de las manos, intentemos sacarle el mejor partido a esa situación inesperada, recreándonos en el lado más amable.
Un placer conocer tu blog, vengo del blog de Cecilia.
Saludos:)
mmm
yo no sé si las cosas pasan por algo…supongo que hay muchas que simplemente pasan y no se le puede dar explicación…otra cosa es que una vez que han ocurrido, le busquemos su lado bueno, saquemos su enseñanza y sigamos caminando…
y mi madre…que como madre tiene algo de bruja, como bien dices…defiende que el pesimismo llama a la mala suerte, que los hados se enfadan si nos dedicamos a verlo todo gris y hace, que en efecto todo se vuelva gris…
un abrazo brujilla
Jeje… no sé… me he leído todas las entradas atrasadas tuyas. Cocinas reflexiones con un exquisito toque oriental. Habría tantas cosas entre los renglones…
Intentaré hacer un comentario-resumen a través de esta cita:
“La luna solitaria se refleja en la fuente fría,
más no hay luna en la fuente.
Me llamo Han-Shan…
mírame bien…
¿qué encuentras?”
(Han-Shan)
Un beso, Brujilla.
Lula May: Seguramente ése es un buen sistema: Dejar que la Realidad escriba, y que las hadas del bosque nos muestren el camino…
Violetazul: Es cierto, esa sensación existe, y sospecho (casi lo sé) que la luz nos llegará. Seguramente a la vez… 🙂
Cecilia: Yo estoy casi convencida de que, dejando un cierto margen al azar incontrolable, el resto depende de nosotros. Buena pregunta, la de por qué no nos enseñan… y la respuesta es sencilla. ¿Qué sería del poder (el político, el religioso) si supiéramos eso?A ver con qué mecanismos de control iban a mantenernos a raya…
Marcelo: No sabía lo de Pugliese, y en cuanto a los Calamaro, no sé si Andrés es inteligente o no, yo creo que sí, pero en la última entrevista que vi suya, con Buenafuente, lo noté un poco pasado… Sería la hora…
Ybris, Sasian: Es que la pregunta no estaba bien formulada, más bien sería Para qué suceden las cosas.
Mía: Las madres que aciertan siempre son las que quieren mucho, y quieren de verdad. Aunque en sus pronósticos no den ni una…
Waipucarolina: Bienvenida al reino de las casualidades… Me alegro mucho de verte.
Doctor Vitamorte: Insisto en que más bien debería haber hablado acerca del para qué, si en lo que sucede hay algún tipo de intención invisible que nos conduce a algo, un lenguaje secreto e indescifrable. ¿La canción? No sé por qué: la tenía en la cabeza. Como dice Violetazul es una canción gusano, de esas que no te abandonan y te obligan a tararearla continuamente. ¿A ti no te pasa?
Gilda: Cierto, Javier Calamaro es monísimo… Aquí se le conoce poco, o sea que me entra la duda… que Marcelo diga que Javier es lindo pero Andrés es inteligente… ¿quiere decir que Javier es un guapo tonto?
Adriana: Bienvenida, por un momento creí que eras mi amiga Adriana (también madre, también medio bruja…). Me alegro de conocerte.
Sybila: Bienvenida, me alegro de verte por aquí. ¿Te trajo la casualidad?
María a rayas: Tu madre tiene toda la razón. Eso es lo que trato de explicarles a mis hijos también. Y a todo el que se me pone por delante, dicho sea de paso…
Codorníu: Gracias por el piropo… Y anda, que ahora me dejas pensando en lunas, en fuentes. Y en charcos.
Besos.
Anab: Que me salté tu comentario… Que digo yo que si te parece que despliego actividad, tenías que verme “antes”. Y si no que te lo diga alguno de los que comentan por aquí que me conocían de entonces… Mi hija, sin ir más lejos, esa jenny jirones que alguna vez se deja caer y que me ha padecido… 🙂
Aquí estoy para un par de aclaraciones “calamarísticas”
1° Sí, a menudo Andrés se pasa y pierde claridad, sea la hora que sea, sabemos de qué hablamos, no? Aunque ahora que es padre me parece que está un poco más reposado.
2° Me gusta más Andrés porque escribe y canta, y en muchas cosas me veo reflejado en lo que dice, y Javier solo canta, y a veces no acierta con el repertorio: tuvo una banda de rock, luego cantó tangos, también algo de flamenco y así… Pero no me consta que no sea inteligente, tal vez tuve ese deseo maligno que a veces veo en los niños de soplar la velita en cumpleaños ajeno o pincharle el globo a otro niño, con el comentario de Gilda, será un poquito de envidia ante tanto suspiro femenino? Así que chicas, sigan adelante con Javier!
Javier no es ni lindo ni tonto: es sexy y está tapado por el brillo del hermano. Y tiene una voz bellísima. Es injusto.
Ójala yo pudiera creer que las cosas pasan por algo.
Pero eso de Javier de cantarle a las ballenas bajo el agua, Gilda, me imagino la reacción de los cetaceos ante tanto glu glu…Deben preferir al capitan Ahab…
Gracias a Dios yo no soy creyente. Pero debe haber algo… llámalo equis, me parece bien. Llámalo energía, mejor todavía.
Joaquín Sabina se ha apoderado de mi teclado.